Los Houston Rockets no descartan moverse antes del 5 de febrero para reforzar la posición de base. La necesidad apareció desde la pretemporada, cuando Fred VanVleet quedó fuera por una lesión en la rodilla, y todavía se siente en la conducción del equipo.
Este martes, Houston llega a la mitad del calendario cuando reciba a los San Antonio Spurs. Aun con carencias claras en la plantilla, los Rockets se mantienen cerca de los primeros puestos del Oeste gracias a su dominio en los rebotes y a un ataque que suele sacar buen provecho de sus posesiones.
El domingo, frente a los New Orleans Pelicans, el equipo encontró oxígeno en Jabari Smith Jr. El ala-pívot firmó su mejor noche del curso con 32 puntos en la victoria 119-110. Smith respondió cuando el tiro de Kevin Durant no estuvo fino y asumió un rol que Houston necesita ver con mayor frecuencia.
Smith encestó siete triples, la cifra más alta de su carrera, y sostuvo al equipo en una jornada irregular de Durant, quien falló 13 de 18 lanzamientos. Aun así, Durant aportó 18 puntos y superó a Dirk Nowitzki para colocarse sexto en la lista histórica de anotadores de la NBA.
“Cuando mi tiro entra, el equipo cambia por completo”, comentó Smith tras el partido.
El buen partido llegó luego de semanas complicadas para el joven interno. En los nueve juegos previos había lanzado para apenas 31.7 por ciento de campo, números bajos para un jugador que promedia 15.4 puntos y que suele ubicarse detrás de Durant y Alperen Sengun en la ofensiva.
Durant dejó claro que la confianza sigue intacta. Para él, cuando Smith anota con regularidad, Houston sube un escalón en su nivel de juego.
Aunque no estuvo certero al aro, Durant volvió a influir desde otro lugar. Repartió ocho asistencias, la mayor cantidad del equipo, y en varias noches de enero ha superado las seis, asumiendo tareas de creación ante la falta de un armador clásico.
Ime Udoka valoró esa faceta. Destacó que Durant no fuerza acciones, entiende cuándo llegarán las ayudas defensivas y suele encontrar al compañero mejor ubicado.
Del otro lado llegan unos Spurs con el ánimo arriba. San Antonio aplastó 123-110 al Utah Jazz el lunes, guiado por un Victor Wembanyama encendido. El francés anotó 33 puntos, tomó 10 rebotes y clavó siete triples, su mejor registro de la temporada.
Wembanyama, que fue anunciado como titular del Juego de Estrellas por primera vez, ya ha encestado al menos cinco triples en tres partidos del curso. Su capacidad para lanzar desde fuera sigue generando debate, sobre todo cuando combina esa puntería con su tamaño y presencia cerca del aro.
El técnico Mitch Johnson explicó que todo pasa por encontrar el balance. A veces se le pide que ataque la pintura; otras, que tire más de tres. La lectura depende de cómo lo defienda el rival y de quién esté frente a él.
Ese equilibrio será una de las claves cuando Spurs y Rockets se midan en Houston, en un duelo entre un equipo que busca orden y otro que confía en el talento de su joven estrella.

