Seahawks y Patriots chocan en el Super Bowl LX

Seahawks y Patriots chocan en el Super Bowl LX

Los Seattle Seahawks y los New England Patriots se medirán en el Super Bowl LX, programado para el domingo 8 de febrero a las 18:30 horas ET, en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California. El trofeo Vince Lombardi vuelve a estar en disputa con dos equipos que llegan por caminos distintos, pero con argumentos de peso.

A dos semanas del partido, el cruce despierta preguntas claras. ¿Podrá la defensa de New England frenar a Jaxon Smith-Njigba? ¿Le alcanzará a Drake Maye para convertirse en uno de los pocos mariscales que ganan el Super Bowl en su segunda temporada? El duelo promete respuestas.

El antecedente pesa. La intercepción de Malcolm Butler en la yarda uno, que selló el Super Bowl XLIX con triunfo 28-24 para los Patriots, sigue viva en la memoria de ambos fanáticos. Esta será la novena vez que una final se repite. New England participa en una cuarta revancha, más que cualquier otra franquicia. Para los Patriots es el regreso tras seis años fuera del gran escenario. Para Seattle, la cuarta aparición en su historia.

Los Seahawks llegan consolidados. En su primera campaña al mando, el entrenador Mike Macdonald llevó al equipo a un récord de 14-3, con el primer puesto de la NFC. Sam Darnold, en su debut con Seattle, firmó otra temporada de alto nivel y se unió a Tom Brady como los únicos quarterbacks con campañas consecutivas de 14 victorias.

La base del equipo está en la defensa. Permitieron apenas 16.4 puntos por partido, la mejor marca de la liga. A eso se sumó el impacto del receptor Rashid Shaheed, clave en devoluciones de patada que cambiaron partidos. Aun así, Seattle llega con alertas: las pérdidas de balón y la baja del corredor Zach Charbonnet por lesión pueden pasar factura. Darnold, además, juega con molestias en el oblicuo.

New England, en cambio, es la sorpresa del año. Mike Vrabel tomó un equipo que venía de 4-13 y lo transformó en campeón divisional. Es el sexto caso de una franquicia que llega al Super Bowl tras ganar cinco partidos o menos la temporada previa. El último en lograrlo y levantar el trofeo fue el propio New England, en 2001.

Tras un inicio irregular, los Patriots ganaron 13 de sus últimos 14 encuentros. Drake Maye fue el motor. Lideró la NFL en QBR total y destacó tanto por el brazo como por las piernas. Sus números lo respaldan: precisión alta, pases profundos efectivos y corridas decisivas en momentos clave de playoffs.

La defensa también respondió en enero, lo que mantiene a New England con opciones reales. El punto débil está claro: la seguridad del balón. Maye tuvo pérdidas en los primeros juegos de postemporada y el equipo presenta una plantilla joven, con muchos novatos en un escenario enorme.

Los números ayudan a entender el choque. Seattle es casi impenetrable contra la carrera. Los rivales apenas tienen éxito en un tercio de sus acarreos y rara vez logran mover las cadenas por tierra. En cambio, los Patriots dominan por aire. Su ofensiva aérea es la más eficiente de la liga y la diferencia con su juego terrestre es marcada. Por eso, el plan es simple: el balón debe pasar por las manos de Maye.

Defensa contra pase. Disciplina contra errores. Juventud frente a experiencia reciente. El Super Bowl LX reúne todos los ingredientes para un partido cerrado, con historia de fondo y margen mínimo para fallar.