El próximo 20 de enero de 2026, el Estadio de La Cerámica será testigo de un enfrentamiento que, más que un simple partido de fútbol, se siente como un choque de ideas sobre cómo debe jugarse este deporte en la UEFA Champions League. Por un lado, el Villarreal CF abre las puertas de su casa a un Ajax siempre ambicioso. Ambos equipos llegan cargados de historia y ganas de demostrar que su manera de entender el fútbol sigue viva. El Villarreal apuesta por una defensa férrea y ordenada mientras que el Ajax, fiel a su ADN, llega con un planteamiento ofensivo y ágil que normalmente resulta en partidos emocionantes y llenos de matices. No cabe duda de que los aficionados a la táctica y a los goles disfrutarán de lo lindo una noche así.
¿Se han enfrentado antes Villarreal y Ajax?
Para muchos seguidores, la duda de si existe un pasado de duelos directos entre estos clubes flota todavía en el aire. La respuesta corta es contundente: jamás se han visto las caras en partidos oficiales de la Champions League. Aunque ambos han dejado huella en Europa durante años, simplemente no habían coincidido en el máximo torneo hasta ahora. Es curioso cómo en tantas temporadas, los sorteos y los cruces los mantuvieron separados, casi como si el destino mismo lo hubiera dispuesto así.
Esto añade cierto aire misterioso a la cita. El 20 de enero, por primera vez, nada de referencias previas ni viejas rencillas: todo es nuevo. Ninguno puede confiarse; la falta de conocimiento mutuo genera un desafío extra. La Champions suele ser impredecible, pero un duelo donde ambos llegan prácticamente a ciegas hace que el margen de error sea mínimo y las decisiones improvisadas sean aún más valiosas. Quien logre desentrañar antes las claves del rival podría dar el primer golpe en una historia europea que empieza desde cero entre estos dos.
¿Qué se puede esperar del Villarreal en esta Champions?
Quizá no haya demasiados detalles sobre lo que hará exactamente el Villarreal durante la campaña 2025-26, pero quienes han seguido su recorrido europeo a lo largo de los años pueden anticipar varias cosas. La directiva y el cuerpo técnico han convertido al club en una especie de taller artesano donde la táctica es el pincel estrella. En Europa, el conjunto castellonense siempre saca la cara por el fútbol español sin complejos, y sus últimos éxitos (como alcanzar unas inesperadas semifinales en la 2021-22) demuestran que nunca se encoge ante nadie.
El estilo táctico que define al submarino amarillo
El Villarreal es terco en sus principios y aprovecha, como pocos, la capacidad de adaptarse sin perder el orden. Imagina esos equipos que parecen un muro cuando defienden, pero que en cuanto huelen sangre arrancan como una moto de carreras. Estos son algunos de los rasgos que suelen identificarlo:
- Defensa bien armada: La defensa del Villarreal rara vez deja espacios, casi como si levantar una muralla invisible durante los partidos fuera un objetivo en sí mismo. Sus centrales saben leer los ataques y arrancar las jugadas con seguridad.
- Contragolpes fulminantes: El contraataque se transforma en un arma afilada. Recuperar el balón y correr como si se escapara un tren, esa es la idea. Sus extremos, que corren como rayos, suelen ser los encargados de meter miedo tras cada recuperación.
- Sistemas flexibles sobre la marcha: Variar de un 4-4-2 a un 4-2-3-1 no les asusta para nada. De hecho, cambian de piel según lo que pide el rival o el momento del partido.
- Ataque por las bandas: Los laterales, lejos de quedarse atrás, se ofrecen una y otra vez para crear superioridad por fuera y sorprender a las defensas rivales.
Los jugadores que marcan la diferencia
En este conjunto, resulta casi imposible hablar de éxito sin mencionar a figuras que se han hecho imprescindibles. Gerard Moreno suele capitalizar la mayoría de los focos por su olfato goleador y su movilidad dentro del área, pero Dani Parejo es quien tira de los hilos, distribuyendo el juego y marcando el ritmo, como si tuviera un metrónomo en la cabeza. Por detrás, la seguridad de Pau Torres se convierte en ancla, y Alfonso Pedraza añade ese matiz atrevido cada vez que se desborda por la banda izquierda. Son jugadores con personalidad propia, sobre todo en noches europeas donde los nervios son el pan de cada día.
¿Cómo llega el Ajax a este duelo europeo?
Desde hace décadas, el Ajax se presenta en cada competición europea con la seguridad de quien cree firmemente en sus ideas. En esta ocasión, aunque los datos exactos sobre su rendimiento más reciente no estén encima de la mesa, la esencia no cambia: apuestan con todas las fichas a tener el balón y jugar al ataque. Su cultura de fútbol ofensivo no solo se mantiene, sino que se refuerza cada vez que un joven talento se cuela en el primer equipo. Probablemente veremos un Ajax fiel a sus raíces, con esa bravura que lo ha hecho temido y respetado por el viejo continente.
La filosofía del "fútbol total" como seña de identidad
Lo suyo no es solo jugar bien: buscan dominar todas las fases del partido como quien quiere tener siempre el timón en la mano. La escuela del "fútbol total" les empuja a esa constante movilidad y creatividad. Y para conseguirlo, el plan suele pasar por varios ingredientes:
- Construcción a fuego lento con la posesión: Nada de despejes innecesarios. Prefieren hilar cada jugada desde el fondo, armando el ataque como quien monta un castillo de piezas.
- 4-3-3 siempre listo para mutar: Este sistema les ofrece amplitud y opciones en ambas áreas, perfecta para que los mediocampistas lleguen arriba y los extremos castiguen por fuera.
- Presión tras pérdida que ahoga: Si les quitan el balón, el Ajax lo recupera lo antes posible gracias a una presión que asfixia casi como una manta demasiado pesada en verano.
- Confianza ciega en los jóvenes: La cantera es la sangre del club. No dudan en poner a esos chicos que un día soñaron con el primer equipo; aquí, la juventud es una ventaja, no una debilidad.
Los roles clave en el esquema del Ajax
Casi más importante que la lista de nombres es el tipo de futbolista que el Ajax recluta. Los porteros deben saber con los pies lo que otros solo con las manos; los centrales se animan a romper líneas al primer pase, y los laterales recorren casi toda la banda. En el mediocampo, buscan magos capaces de dar pases donde nadie los ve, mientras que los extremos son veloces y hábiles. El delantero, por su parte, suele ser ese jugador inquieto y móvil, más un facilitador que un simple rematador. Sin todos estos ingredientes, el mecanismo del Ajax pierde gran parte de su encanto.
¿Qué factores decidirán el partido en La Cerámica?
Pocos partidos de Champions se deciden solo por lo que ocurre sobre el césped. De hecho, hay elementos ajenos al balón que, llegado el momento, pueden inclinar la balanza. Algunos parecen evidentes, pero en noches así cualquier detalle puede valer oro. Aquí una mirada a los factores que terminarán siendo más cruciales que el propio fútbol de manual:
| Factor clave | Impacto en el partido |
| Localía | El aliento en La Cerámica no es solo ruido: contagia y empuja al Villarreal. Las estadísticas suelen premiar al local con bastantes puntos extra y la presión sobre el visitante sube un peldaño. |
| Lesiones | Un solo jugador tocado puede obligar a cambiar todo un planteamiento. Quien conserve a sus figuras clave sanas tendrá mucho ganado, porque improvisar en la Champions nunca es fácil. |
| Sanciones | Perder por sanción a un peso pesado, sobre todo en defensa o en el medio, puede ser una faena. Esas ausencias forzadas alteran el equilibrio y, a menudo, se notan más de lo que parece. |
| Clima | El frío de enero en la Comunidad Valenciana no suele asustar, pero un campo demasiado húmedo complica los toques rápidos y favorece al que mejor lee el partido físico. |
El pronóstico del encuentro
Tal como se ve la previa, el Villarreal llega con algo de ventaja por el respaldo de su afición y su fortaleza defensiva, eso está claro. Sin embargo, pensar que el Ajax se presentará encogido sería ingenuo. Es un club acostumbrado a grandes noches europeas. Así que, seguramente, veremos un partido trabado, repleto de detalles inapreciables para el ojo no entrenado, y donde cada error puede costar caro. Si el Villarreal mantiene a sus hombres clave sobre el césped, lo lógico es imaginar un resultado muy ajustado a su favor. Pero no hay que descartar un giro inesperado; la Champions nunca deja de sorprender, y este cruce promete tener más emociones de las previstas.
En definitiva, lo que ocurra en el campo será un tira y afloja entre dos estilos irreconciliables. Quizás quien más imponga su carácter acabe saboreando ese pequeño triunfo. Si el Villarreal amarra el ritmo y saca partido de los contragolpes, la victoria podría quedarse en casa. Aunque, claro, si el Ajax maneja la pelota y acorrala a los locales, será difícil resistir ese asedio constante. La noche en La Cerámica, con sus luces y sus cánticos, resolverá si la disciplina local puede más que el talento atrevido de los neerlandeses. Y de paso dejará huella en la historia reciente de la Champions League. Por supuesto, el fútbol nos recuerda que, al final, quienes deciden son los jugadores y no las pizarras. Y eso, precisamente, es lo que siempre nos mantiene pegados a la pantalla.

