Bears llegan a playoffs con dudas en el arranque

Bears llegan a playoffs con dudas en el arranque

Los Chicago Bears llegan a los playoffs con una señal de alerta encendida. En cuatro de sus últimos cinco juegos de temporada regular se fueron al descanso abajo en el marcador y, para colmo, no anotan en su primera serie ofensiva desde la Semana 9, cuando visitaron a Cincinnati.

Ese arranque lento inquieta a un equipo que vuelve a la postemporada por primera vez desde 2020 y que, además, se enfrenta a un reto mayor: recibir a los Green Bay Packers en el Soldier Field, este sábado por la noche, en pleno inicio de los playoffs de la NFL.

Ante su eterno rival, Chicago tuvo problemas temprano en ambos choques de la temporada. En total, apenas sumó tres puntos en la primera mitad frente a Green Bay. El 7 de diciembre cayó 28-21, pero dos semanas después logró una respuesta que levantó al público: triunfo 22-16, con Caleb Williams como figura en un cierre de infarto.

La capacidad de reacción ha sido una constante. Los Bears suman seis victorias este año viniendo de atrás en los últimos dos minutos. Aun así, dentro del grupo saben que vivir al límite no es el camino ideal, y menos cuando el margen de error se reduce.

“De verdad no queremos depender de eso todas las semanas”, dijo Johnson. “La idea es arrancar mejor y jugar un partido más completo durante los 60 minutos”.

Ese mensaje cobró fuerza tras lo ocurrido el domingo. Con una mejor posición de playoffs en juego, Chicago mostró una de sus versiones más flojas ante unos Detroit Lions ya eliminados y con tres derrotas seguidas.

En la primera mitad, los Bears apenas consiguieron cuatro primeros downs y 69 yardas totales. Se fueron al descanso perdiendo 16-0 y solo reaccionaron en el cuarto periodo, cuando Williams lanzó dos pases de anotación.

No fue suficiente. Detroit se llevó la victoria 19-16 con un gol de campo de 42 yardas de Jake Bates cuando el reloj marcaba cero.

Un inicio similar ante Green Bay podría costar caro en la rivalidad más antigua de la NFL. Por eso, cualquier ayuda cuenta. El esquinero Kyler Gordon ya recibió autorización para volver a entrenar tras una lesión en la ingle, mientras que el receptor Rome Odunze tiene opciones de reaparecer luego de perderse los últimos cinco partidos por molestias en un pie. Refuerzos que llegan justo a tiempo para una noche que promete alta tensión.